Cómo recalibrar el liderazgo en el lugar de trabajo a través de la diversidad

Recalibrating Workplace Leadership Through Diversity

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Por: Hugo Balta.
Hugo es Ejecutivo de Multimedios y Consultor en materia de Diversidad e Inclusión. Para leer más de sus artículos visita su blog: Straight Talk
📷 Stockvault

 

Una de mis posesiones más preciadas es el reloj de bolsillo plateado de mi abuelo. Hace poco lo llevé para recibir servicio y tuve la oportunidad de verlo por dentro. Me sorprendió el mecanismo interno!

A pesar de lucir como un montón de piezas desorganizadas, los engranajes funcionaban al unísono. La tecnología del siglo XVII me inspiró, en parte, a cambiar un modelo de gestión del siglo XXI que favorecía el pensamiento grupal, por uno que fomenta la colaboración a través de la diversidad y la inclusión.

El esquema de la pirámide

La mayoría de las jerarquías de la compañía son triangulares. Una persona se sienta en la cima de una pirámide y todos los demás están subordinados. Existen diferentes niveles de figuras de autoridad, que promueven los ascensos como un medio de evolución para el resto de los empleados que constituyen la base de la compañía. Su éxito se basa en la armonía de tener un equipo que esencialmente es todo lo mismo. Una fuerza de trabajo homogénea que ejerce su poder aferrándose fuertemente a las costumbres que proclaman: “Así es como hacemos las cosas aquí”.

No se puede negar la efectividad de esta estructura corporativa. Pero tampoco se puede ignorar que el modelo cada vez más obsoleto, promueve los prejuicios, impide la innovación y compromete el crecimiento a largo plazo de una empresa.

La gerencia contrata a personas que no los desafían y que afirman sus creencias. Cualquier miembro del personal no conforme es encasillado dentro de la clasificación de los que “no logran estar a la altura”, y obtienen una mala calificación en las evaluaciones de desempeño. Los fieles, de ideas afines, tienden a apoyar la unanimidad sin cuestionar, incluso si algo es inexacto, para evitar la discordia en el grupo.

Esta configuración tiene muchas similitudes con un esquema clásico de pirámide invertida. Los que se benefician son los que están en las oficinas de la esquina, con luz natural proveniente de sus espectaculares vistas de la ventana del último piso. Son los mismos que crean un ambiente de trabajo uniforme, que depende del apoyo de una gran base, en beneficio de la visión de una persona.

La fuerza de trabajo de hoy, en gran parte milenaria  (“millennials” en inglés), considera los sistemas burocráticos del viejo mundo que favorecen la toma de decisiones por parte de grandes títulos, como poco atractivos. Esta nueva generación busca puestos de influencia, que le permitan colaborar con otros al integrar sus capacidades individualidades. La clave del éxito de una empresa, no está en la capacidad de crear orden, sino en cómo introduce un poco de caos.

Los engranajes de influencia

Hay muchos modelos que eliminan las jerarquías triangulares reemplazándolos con los estilos de gestión de colaboración o distribuidos. Estas estructuras planas tienen menos límites entre los ejecutivos y el personal, porque todos poseen liderazgo. Los grupos diversos e inclusivos se desempeñan mejor al aprovechar un poder mental colectivo, lo que estimula el pensamiento crítico.

Me he dado cuenta de que hay tres engranajes de influencia, que deben funcionar de forma independiente y también de forma coordinada, con el fin de que las empresas logren prosperar en mercados de continuo cambios:

  1. No solo lo que sabes, sino también a quién conoces, importa. No eres el único con ideas brillantes. Los grupos homogéneos sufren de exceso de confianza porque todos están en la misma onda. Es importante rodearse de personas que son diferentes a ti. Los grupos de trabajo que comparten disciplinas similares corren el riesgo de operar bajo una modalidad de “mente cerrada”. Diversos grupos con distintos conjuntos de habilidades y conocimiento, se desempeñan mejor debido al contraste de perspectivas.
  2. Siéntete cómodo con lo incómodo. Es cierto que las diferencias en las opiniones hacen que sea difícil para un grupo heterogéneo trabajar juntos, pero es a través del debate que nacen las ideas. Desafiar el status quo no es un signo de motín de la oficina, sino que es un elemento necesario del trabajo en equipo. Sentirse incómodo es algo bueno; significa que algo nuevo está sucediendo.
  3. Toma riesgos. El estándar de cultura corporativa está lleno de clones que validan las estrategias fallidas de su gerente. En su lugar, busca crear una nueva norma incorporando personas y sistemas con nuevas ideas. Las empresas que reemplazan su cultura de precaución institucionalizada con valentía, mantienen una ventaja competitiva. 

Mirando el reloj de bolsillo de mi abuelo, y luego el reloj inteligente de mi hijo, puedo ver el salto increíble que hemos dado en la forma en que medimos el tiempo. Para que las empresas puedan sobrevivir a través de ciclos económicos imprevisibles, los gerentes deben recalibrar sus anticuados sistemas de liderazgo y dar un salto que se adapte a los nuevos tiempos.

Este artículo está disponible en el sitio original del autor en inglés aquí. Traducción al español provista por pluraL

 

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